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Alberto Fernández fue imputado por violar la veda sanitaria

Es en la causa por la fiesta de cumpleaños de su pareja Fabiola Yáñez en la Quinta Olivos del 14 de julio de 2020 en plena pandemia. Están imputados ademas Yáñez y el resto de los invitados a la cena.

El fiscal de la causa Ramiro González entendió que hay elementos suficientes en la investigación para presumir que se violó la normativa sanitaria.

Fernández propuso donar la mitad de su salario durante cuatro meses al Instituto Malbrán. Se presentó en forma espontánea en la Justicia, sin abogados y mediante un escrito. Ese aporte de su sueldo tiene el fin de servir como «reparación del daño potencial que se hubiere causado». y esta contemplado en el artículo 59, inciso 6 del Código Penal. El sueldo es de $315.259 por lo que se alcanzaría un total de 630.518 pesos.

Fernández aún no había sido imputado a diferencia del resto de los invitados que ya se habían presentado con sus abogados y de este modo, solicita su sobreseimiento en la causa. La propuesta deberá ser evaluada por el fiscal Ramiro González y luego por el juez federal Sebastián Casanello.

El fiscal González había pedido el listado de las visitas correspondientes al 14 de julio de 2020, el día del festejo. El DNU que regía en aquel momento como medida gubernamental para combatir la pandemia prohibía “la realización de eventos en espacios públicos o privados, sociales, culturales, recreativos, religiosos y de cualquier otra índole con concurrencia mayor a diez personas”.

«La reunión ocurrida oportunamente, si bien revistió carácter privado, fue realizada en la Quinta de Olivos que es la residencia obligatoria del Presidente de la Nación y su familia», reconoció el mandatario. «El lugar tiene por objeto atender desde el comienzo y hasta el final 4 de las actividades propias del cargo en forma continua los asuntos familiares y de gestión, en el mismo ámbito, máxime en el tiempo de pandemia donde la acción de gobierno se trasladó íntegramente al predio y mi trabajo no tuvo días ni horarios determinados».

El presidente destacó en su escrito que el motivo de la fiesta «no fue propagar de ningún modo la pandemia que nos acosa, y mucho menos poner en peligro la salud pública, en general, ni poner en peligro el estado de bienestar de ninguno de los presentes, terceros o el mío propio». «Es necesario aclarar que de ninguna manera se relajaron, evitaron u omitieron las medidas de cuidado de rigor. Y que en ningún caso se concretó el contagio propio, de los presentes, o de terceros».»Se puede demostrar que ese riesgo no estuvo: en tanto no hubo afectación al bien jurídico “Salud Pública», aseguró.

«El momento particular de la foto que trascendió, tal como se reconoció desde un comienzo, fue la excepción dentro de la reunión donde fuera de ese momento concreto se respetaron los protocolos controlados por el personal asignado a la quinta de Olivos», escribió Fernández. Y reafirmó: «Fue un encuentro que jamás debió haber ocurrido, producto de la imprudencia, pero que en modo alguno puede constituir un delito».

La celebración que tuvo lugar en la Quinta de Olivos el 14 de julio de 2020 durante el cumpleaños de la primera dama,  cuando los argentinos cumplían una cuarentena estricta que prohibía reuniones e impedía incluso realizar ceremonias para despedir a los difuntos.

La publicación de las fotos, más de un año después, generaron una ola de críticas de propios y opositores, algunos de los cuales amenazaron con iniciarle un juicio político para destituirlo.

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