Editorial

febrero

El tradicional y carnavalesco febrero uruguayo, no ha quedado exceptuado de los protocolos pandémicos, pero sigue su curso mientras en Brasil, el vecino y fronterizo país, esperan su postergado carnaval mais grande do mundo. Tal vez, este año, la murga uruguaya y al estilo de Momo, le dedique algunas líneas a situaciones, que aunque parezcan menores, no lo son como el caso de la violencia en los deportes. Especialmente el futbol uruguayo, deporte que nos representa a la mitad más uno, y que tiene un profundo sentimiento en ambas márgenes del Rio de la Plata.

Quienes venimos siguiendo durante tanto tiempo en los medios y también padeciendo la violencia en las canchas de futbol sabemos de este flagelo. La publicitada difusión de la palabra “barras bravas” casi todos los fines de semana, cobra amplia notoriedad cuando se le dedican páginas en medios de comunicación y redes sociales para lamentar situaciones trágicas en el deporte, principalmente en el fútbol.

El reciente caso Schiappacasse, ha puesto claro sobre oscuro un fenómeno que es más profundo que la opinión frívola de algún fanático, o la justificación de algún periodista poco criterioso. Hay quienes tratan de minimizar estos graves sucesos, quizás llevados por su fanatismo o por su enceguecido amor a la camiseta.

Esto es un escándalo, desde esta tribuna estamos observando con asombro cuando letrados, fanáticos y algún que otro escriba, tratan de justificar, minimizar e incluso argumentar que el citado deportista debería quedar libre porque ser joven y famoso. Desconociendo la gravedad del caso lo convierten en un perfecto transgresor de la ley para ser liviano con la apreciación.

¿Qué hacemos cuando en el cajón hay una manzana podrida en las filas de tan noble deporte como lo es futbol? Si fue por la aplicación del artículo 24 de la LUC, por casualidad o por vendetta, la policía actuó perfectamente con su proceder y ojalá todo un país con el mismo fanatismo que expresa loas por su equipo cuando gana, las exprese en defensa de los más nobles y reales deportistas que NO viven al margen de la ley. En esta oportunidad se deberían expresar con fervor de hinchas y condenar a los delincuentes que como vemos, también visten camisetas que jamás tendrían que ser manchadas con la sangre de ningún uruguayo.

Bienvenidos al segundo mes del 2022 junto a Emisora del valle, desde la ciudad de Tranqueras y hasta donde estés.

La Dirección.

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