Editorial

Julio: Construyendo puentes.

Construyendo puentes sin dudas puede ser el título de cualquier literatura ya que su amplia interpretación, nos invita a continuar, seguir adelante, avanzar, salir, entrar, mantener vivo/a toda una región, un pueblo, una ciudad, un país.

Acaban de transcurrir las primeras elecciones partidarias del año y con la papeleta en mano, la mitad más uno de los uruguayos ya sabe a quién votar para gobernar en el próximo periodo.

Aunque parezca menor, elegir candidatos, votar, mantener viva la  democracia, también lo es construir puentes entre la sociedad.

Si bien es un compromiso de cualquier gobierno hacer rutas y obras a lo largo y ancho del país, en estos cuatro años se han realizado las mayores  inversiones en restauración de la mayoría de los puentes nacionales y la construcción de otros, a pesar de la economía, pandemia, sequia e inundaciones recientes y otras yerbas…

Si hablamos de otros, nos referimos a los que han gobernado sin transitar algunos caminos y muy especialmente uno que nos toca muy de cerca y es el puente sobre el arroyo Cuña Pirú sobre la ruta 29.

Desde el 1800 Minas de Corrales y la región fueron una fuente increíble de recursos en minerales, el oro y otros yacimientos naturales convirtiéndola en la región más codiciada especialmente en el extranjero.

Desde esa fecha a la actualidad cruzaron serpenteando el viejo y angosto puente sobre el arroyo Cuña Pirú, para ingresar al polvoriento y estrecho camino hasta hoy apenas pavimentado, miles de camiones y carretas cargados de divisas “hoy ya inexistentes”.

Y las obras, ¡bien gracias!… otros gobiernos le sacaron el cuerpo a la realidad dejando de lado una población con una geografía tan hermosa  como peligrosa.

El gobierno actual en un acto de arrojo y haciéndose eco de los reclamos históricos, echó manos a la obra. Hoy están culminando la gran obra sobre el Cuña Pirú “eléctrico y dorado” de otros tiempos, y ahora sacara a los corralenses del pantano eterno, para incorporarlos a un mejor futuro.

Es hora de mirar con realismo, más allá de los colores políticos, a quienes ha hecho realidad lo que otros durante años, casi siglos, ignoraron. Eso sí, exprimieron al máximo las entrañas de la tierra hasta dejarla sin reservas, con un pueblo casi ignorado y perdido entre los cerros de uno de los paisajes más fantásticos del mundo.

Bienvenido Julio con expectativas renovadas, con el receso invernal de  escuelas y universidades, para afrontar el tramo final del año de las revelaciones en el cual todos deberíamos sentir y ver la realidad.

La Dirección.

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